Sierra Almagrera

Sierra Almagrera 2015 tiene un visual rojo rubí con ribete marino, brillante y cristalino. Aromas a frutos de monte – fresa silvestre -, a espliegos y tomillos que adornan la fruta con tonos balsámicos. Cremas, torrefactos y canelas envuelven su fragancia. La frescura de brisa de mar inunda en un instante nuestros sentidos, aceites y óleos nos envuelven la boca y un final largo, frutoso y balsámico nos hace comprender la esencia de donde nace nuestro vino.

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Desde: 29,90
Pack de 3 uds
(envío incluído península) /750ml

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Peso 4.90 kg
VARIEDADES

Tempranillo, Shiraz, Garnacha y Monastrell

TIPO

Tinto de crianza con 12 meses en barrica de roble francés.

ALCOHOL

14.5%

VOLUMEN

750 mL

Pack

3 Botellas, 6 Botellas

Viñedo

En las estribaciones de la Sierra de Almagrera se asienta nuestro viñedo, en un suelo rojizo formado de la descomposición de las rocas y minerales de las altas cumbres que albergaban las antiguas minas de plata y hierro. Las raíces plateadas de la viña alimentan las hojas y los racimos de nuestras variedades tempranillo, shiraz, garnacha y monastrell.

Sierra de Almagrera es un vino único que nace de una tierra donde nunca hubo vid, tan solo los vestigios de nuestros antecesores fenicios, quienes se atrevieron a plantar en la costa dejando las sierras y partes altas por imposible.

Elaboración y crianza.

Vendimiado en cajas de 15 kg, las uvas se seleccionan en el viñedo y posteriormente en bodega para eliminar aquellos racimos que no estén sanos y maduros. Elaborado en depósitos de acero inoxidable, bazuqueados a mano y a temperatura controlada.

Crianza: 12 meses en barricas de roble francés de tostado medio intenso, se embotella y se deja reposar otro año al abrigo de la buena temperatura y ausencia de luz para rematar y equilibrar el vino

Cata

Sierra Almagrera tiene un visual rojo rubí con ribete marino, brillante y cristalino. Aromas a frutos de monte – fresa silvestre -, a espliegos y tomillos que adornan la fruta con tonos balsámicos. Cremas, torrefactos y canelas envuelven su fragancia.

La frescura de brisa de mar inunda en un instante nuestros sentidos, aceites y óleos nos envuelven la boca y un final largo, frutoso y balsámico nos hace comprender la esencia de donde nace nuestro vino.